Durante años imaginé a mi hijo y mi relación con él. Me imaginaba una postal llena de luz ,y yo dandole el pecho y luego trabajando en la computadora con él durmiendo a mi lado plácidamente en su camita. Los dos saliendo juntos a pasear, comprándole algun juguete,corriendo en la plaza, todo paz y amor.
Ahora , en el sanatorio, entre alucinaciones ,llantos,dolores y la puericultora del sanatorio apretando al bebé que lloraba a los gritos contra mi pecho para que tomara, todo era muy diferente a mi ideal.
"Refregalo nena, ya va a prender y si no...fórmula...ya sabés" me dijo la puericultora agotada y se fue, dejándome sola con una personita diminuta, con una peluca negra despeinada en su cabecita y que lloraba sin parar.
"Si vos estas tranquila el bebé está tranquilo" decía mi abuela años atrás y éste no era el caso.
El padre seguía durmiendo, y en un descuido mío lo vi levantado sacándome una foto.
Mi aspecto era :pelos parados, ojeras negras (era la primera vez que veía eso en mi vida sobre mi cara), un orzuelo, piernas hinchadas cual tronco de árbol, piel grisácea y gesto consternado.
Cada vez que cerraba los ojos el bebé gritaba y yo no entendía por que, le acercaba una teta ,que él rechazaba o ignoraba, le abría el pañal y estaba impecable, lo hamacaba y gritaba más y de golpe entraba la enfermera lo tocaba y el bebé no lloraba más.
"Esta tarde te doy el alta", dijo mi médico mientras me revisaba., me dio una receta interminable de pastillas para tomar , me dijo que no haga esfuerzo físico y se despidió. Traté de sobornar a las enfermeras para quedarme un poco más , luego lloré y armé un escándalo pero no hubo caso, tenía que irme y arreglármelas sola. Salimos por la puerta grande, mi bebé aupa mío y mi marido en silla de ruedas por que no se despertaba. Lo subieron en un taxi al lado mío y nos despacharon.
Ahora , en el sanatorio, entre alucinaciones ,llantos,dolores y la puericultora del sanatorio apretando al bebé que lloraba a los gritos contra mi pecho para que tomara, todo era muy diferente a mi ideal.
"Refregalo nena, ya va a prender y si no...fórmula...ya sabés" me dijo la puericultora agotada y se fue, dejándome sola con una personita diminuta, con una peluca negra despeinada en su cabecita y que lloraba sin parar.
"Si vos estas tranquila el bebé está tranquilo" decía mi abuela años atrás y éste no era el caso.
El padre seguía durmiendo, y en un descuido mío lo vi levantado sacándome una foto.
Mi aspecto era :pelos parados, ojeras negras (era la primera vez que veía eso en mi vida sobre mi cara), un orzuelo, piernas hinchadas cual tronco de árbol, piel grisácea y gesto consternado.
Cada vez que cerraba los ojos el bebé gritaba y yo no entendía por que, le acercaba una teta ,que él rechazaba o ignoraba, le abría el pañal y estaba impecable, lo hamacaba y gritaba más y de golpe entraba la enfermera lo tocaba y el bebé no lloraba más.
"Esta tarde te doy el alta", dijo mi médico mientras me revisaba., me dio una receta interminable de pastillas para tomar , me dijo que no haga esfuerzo físico y se despidió. Traté de sobornar a las enfermeras para quedarme un poco más , luego lloré y armé un escándalo pero no hubo caso, tenía que irme y arreglármelas sola. Salimos por la puerta grande, mi bebé aupa mío y mi marido en silla de ruedas por que no se despertaba. Lo subieron en un taxi al lado mío y nos despacharon.