sábado, 21 de septiembre de 2013

que es esto?

Durante años imaginé a mi hijo y mi relación con él. Me imaginaba una postal llena de luz ,y yo dandole el pecho y luego trabajando en la computadora con él durmiendo a mi lado plácidamente en su camita. Los dos saliendo juntos a pasear, comprándole algun juguete,corriendo en la plaza, todo paz y amor.
Ahora , en el sanatorio, entre alucinaciones ,llantos,dolores y la puericultora del sanatorio apretando al bebé que lloraba a los gritos contra mi pecho para que tomara, todo era muy diferente a mi ideal.
"Refregalo nena, ya va a prender y si no...fórmula...ya sabés" me dijo la puericultora agotada y se fue, dejándome sola con una personita diminuta, con una peluca negra despeinada en su cabecita y que lloraba sin parar.
"Si vos estas tranquila el bebé está tranquilo" decía mi abuela años atrás y éste no era el caso.
El padre seguía durmiendo, y en un descuido mío lo vi levantado sacándome una foto.
Mi aspecto era :pelos parados, ojeras negras (era la primera vez que veía eso en mi vida sobre mi cara), un orzuelo, piernas hinchadas cual tronco de árbol, piel grisácea y gesto consternado.
Cada vez que cerraba los ojos el bebé gritaba y yo no entendía por que, le acercaba una teta ,que él rechazaba o ignoraba, le abría el pañal y estaba impecable, lo hamacaba y gritaba más y de golpe entraba la enfermera lo tocaba y el bebé no lloraba más.
"Esta tarde te doy el alta", dijo mi médico mientras me revisaba., me dio una receta interminable de pastillas para tomar , me dijo que no haga esfuerzo físico y se despidió. Traté de sobornar a las enfermeras para quedarme un poco más , luego lloré y armé un escándalo pero no hubo caso, tenía que irme y arreglármelas sola. Salimos por la puerta grande, mi bebé aupa mío y mi marido en silla de ruedas por que no se despertaba. Lo subieron en un taxi al lado mío y nos despacharon. 

martes, 17 de septiembre de 2013

buscando a mi bebe

"¿Qué edad tenés?" fue lo primero que preguntó la doctora en fertilización (que yo creía ginecóloga común) en su consultorio perfumado lleno de fotos de bebés.
"35" respondí aquella lejana vez
"Uhhhh, ya estas al límite" dijo sonriendo y agregó "yo recomiendo directamente in vitro"
"Pero si no estoy queriendo tener un hijo..." le dije
"Bueno pero acá el tiempo corre y a tu edad un mes es un año" me dijo "no podes perder tiempo, congelá óvulos entonces"
"Pero si no tengo ni  novio!! vine por un pap nada más."
Así comenzó mi odisea por consultorios médicos, cuando sí tuve ganas de tener a mi hijo.
Que a tu edad es muy difícil, que tenés unos pólipos que interfieren , que tenés unos miomas que te lo impiden , que todo eso más tu anciana edad y tus óvulos viejos no van a permitirte quedar, que tu marido tiene espermatozoides peresozos...
Luego tres inseminaciones fallidas y a vender el auto para llegar a pagar el in vitro (que en ese momento no estaba la ley).
Inseminaciones
"La inseminación es simple y rápida ..." dijo la doctoraque siempre estaba apurada , joven , bella, con retratos de sus hijos en su escritorio. "Me traen un frasquito con esperma de tu novio, sacamos lo que nos sirve, lo introducimos en dos minutos en tu útero y te vas a esperar a tu casa".
"¿Y cuanto dura la muestra desde que se la saca hasta el procedimiento?"
" 45 minutos, hay que apurarse" me dijo la doctora.
Sali pensando en que sólo el viaje al consultorio me llevaba una hora, lo mejor sería sacar la muestra cerca del consultorio, lo hablamos con mi novio y fuimos a un bar el día de la inseminación para que él tomara la muestra en el baño. El fue al baño, yo pedí un café y a la media hora estábamos en una comisaría por actos obsenos en lugares públicos. Un viejo entró de golpe al baño y lo vio a mi novio tratando de embocarle al frasquito. "Está ocupado" había gritado mi novio pero el viejo era sordo. Perdimos el turno. Tres inseminaciones fallidas más tarde hechas a las corridas y ella me recomendaba el in vitro ya!.

invitro
 El tratamiento invitro es más complejo , se trata de extraer un óvulo, juntarlo con un espermatozoide fuerte ,rápido y "ganador" y meterlos de nuevo ya inseminados.Para extraer el óvulo hay que utilizar anestesia y luego también esperar. Debo decir que "la espera" se hace muy tensa ya que uno pidió prestado muchísimo dinero, o vendió el auto o utilizó todos sus ahorros y el solo mezclar el tema de tener un hijo con un tema meramente económico es muy estresante.La doctora sugería intensamente que fuera ovodonación y yo no entendía el concepto así que decidí no hacer nada , descansar, pensar  y con la plata irnos de vacaciones.

martes, 10 de septiembre de 2013

reposo despues de la cesárea?

Despues de la decimoctava abdominal para saltar de la cama cuando escuchaba el suspiro de mi bebé me pregunté si debería hacer reposo. Todavía estaba en el sanatorio con la herida vendada, mi marido dormía igual que el bebé y la cama gigante que subía y bajaba a control remoto nunca repondía a tiempo.
Había pasado por un día inflada como un globo aerostático a punto de reventar ,llorando y pidiendo a las enfermeras que me maten y escuchándolas decir "no hay que hablar después de una cesárea por que el intestino está paralizado...se llena de gases y uno no los puede expulsar...y si...es muy doloroso , ¿nadie te avisó?". Mi médico me había avisado pero en internet, muchas foristas decían que ellas habían hablado y hasta tomado mate durante la cesárea y que la habían pasado bárbaro y que eso eran mitos urbanos.
Luego de tratar de caminar , con las piernas hinchadas como dos troncos de árbol y las ojeras por el piso,mi intestino comenzó a despertar de a poco, y ahora ,unas horas después, todo era un lejano recuerdo y parecía una gimnasta rusa con alucinaciones.
Mientras todos en el sanatorio dormían plácidamente, yo miraba a mi bebé creyendo fervientemente que su respiración dependía de mi mirada. Mi marido se despertaba cada dos horas con los ojos inyectados en sangre para decirme ,una vez más, que me relajara, y antes de pronunciar la última letra ya dormía nuevamente. Cuando lograba dormirme entraba alguna enfermera con un set de pastillas y yo tenía que explicar una vez más que no tragaba pastillas y que me tuvieran paciencia mientras las masticaba.
"No hables" balbuceaba mi marido desde el sillón ya sin importarle que se vieran sus calzones y la sábana estuviera en el piso. Por suerte le tocaba a él cambiar al bebé...